San Marcos 10, 2-16:
El Evangelio del día de
hoy se centra en la familia. En primer lugar, Jesús responde a una pregunta
maliciosa que le hicieron algunos fariseos sobre el divorcio y, en segundo
lugar, el Señor invita a los discípulos que le permitan que los niños fueran a Él,
pues el Reino de los cielos es de quien se hace como uno de estos pequeños.
Con relación al tema del
divorcio, Jesús nos ofrece una respuesta radical y esto lo hace para hacernos
caer en la cuenta del discernimiento que debe existir en tan delicada decisión.
En una sociedad que está acostumbrada a ponerle a todo "fechas de
vencimiento", el matrimonio corre el peligro de convertirse en un servicio
de consumo que se desecha cuando ya no nos satisface.
Si Jesús señala que todo
aquel que se divorcia comete adulterio si se vuelve a casar, lo dice con el fin
de mostrarnos que los seres humanos no somos objetos entre sí para descartar,
distanciar o bloquear cuando no se cumplen nuestras expectativas, sino que al
casarnos nos convertimos en una sola carne con la otra persona, tal como lo
diría el apóstol San Pablo (Efesios 5, 31).
En cuanto al papel de
los niños en el Reino de los cielos, no debemos olvidar que ellos son la
alegría de la familia. Cuando los hogares caen en la rutina del trabajo y de
las obligaciones, siempre la sonrisa y la inocencia de los niños nos hace caer
en la cuenta de que todo nuestro esfuerzo en el hogar tiene un sentido y un
futuro, puesto que ellos en el día de mañana continuarán con nuestra labor. Por
tanto, si seguimos su ejemplo de inocencia y sencillez, el Reino de amor,
justicia y paz que proclamó Jesús se hará realidad en nuestras vidas.
Por tanto, estamos
llamados por el Señor a vivir la unidad que el Espíritu Santo nos regala en
todo momento de nuestras vidas y con todas las personas que nos rodean. La
persona que posee una actitud de discernimiento en su vida buscará la unión con
los demás y, a la vez, se distinguirá por la alegría y la sencillez con que
anima a la comunidad. Pregúntate: ¿Cuáles son tus actitudes en tu relación con
los demás?
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