sábado, 10 de agosto de 2019

Reflexión Domingo 19 del Tiempo Ordinario. Ciclo C

DOMINGO 19 DEL TIEMPO ORDINARIO
San Lucas 12, 32-48:

De pequeño, una de las tareas domésticas que me exigía mayor atención era cuidar la leche mientras hervía. No pocas veces, ante cualquier despiste de mi parte, la leche hervía y el reguero aparecía en la estufa. La particularidad de la leche, a diferencia de otros líquidos, era que no era muy notoria la manera cómo iba calentándose y de un momento a otro ascendía la espuma.

De manera similar, Jesús nos llama a estar alertas frente a su venida. No se trata de historias apocalípticas del fin del mundo, sino de la actitud constante que debe tener todo creyente con relación a su vida, puesto que si relajamos el espíritu y el corazón, seguramente el mal espíritu empezará a actuar. En este sentido, el Evangelio de hoy nos muestra dos elementos importantes para nuestra vida cristiana: ofrecer limosnas a los necesitados y estar preparados para cuando vuelva el Señor.

Con relación a las limosnas, la invitación del Señor es ser libres ante los bienes materiales. Por supuesto, en las circunstancias actuales debemos buscar y asegurar aquellos bienes que nos garanticen lo básico para sobrevivir. Sin embargo, allí no es donde debemos tener nuestro corazón, es decir, no debemos poner toda nuestra confianza y felicidad sobre aquello que es pasajero.

En cuanto a la preparación a la venida del Señor, esta debe ser una actitud cotidiana, que se logra a través de un corazón dispuesto al encuentro con el Señor. Por lo mismo, disponer el corazón implica oración, discernimiento y una continua relación con el Señor.

En otras palabras, quien es libre ante las cosas y las personas, puede preparar de manera adecuada su corazón para encontrarse con el Señor, porque Dios se hace presente en la brisa suave (1 Reyes 19, 12-13), es decir, en lo sencillo, en lo humilde, en últimas, en quien tiene un corazón transparente.

En conclusión, vale la pena que cada uno se pregunte: ¿Qué tan dispuesto tengo el corazón para encontrarme con el Señor?

No hay comentarios:

Publicar un comentario