viernes, 16 de febrero de 2018

Reflexión Domingo 1 de Cuaresma. Ciclo B


DOMINGO 1 DE CUARESMA
San Marcos 1, 12-15:

En este primer domingo del Tiempo de Cuaresma, el Evangelio nos muestra las Tentaciones que vivió Jesús en el desierto. Sin embargo, esta breve narración del evangelista San Marcos contiene dos partes importantes: las tentaciones en el desierto, como tal y el anuncio del Reino de Dios en Galilea, por parte de Jesús.

En primer lugar, después del Bautismo, Jesús es llevado al desierto para ser tentado por Satanás. En este caso, es necesario tener en cuenta tres consideraciones: a) La naturaleza divina no exime a Jesús de su condición humana, es decir, Jesús también es tentado durante su vida terrena, b) El Espíritu que recibe del Padre en el bautismo, es el que empuja a Jesús al desierto, lo que significa que su Padre no lo abandonó nunca, sino que le envió su Espíritu para que lo acompañase y, c) Desde el Antiguo Testamento, podemos darnos cuenta que el desierto era, para el pueblo de Israel, un lugar de prueba y de toma de decisión, allí el pueblo debía aprender a confiar en Dios, tal como se puede apreciar en el Libro del Deuteronomio, en el capítulo 8.

En segundo lugar, podemos ver que la descripción de las tentaciones en el Evangelio según san Marcos es muy breve y parca. No obstante, la narración nos menciona el tiempo que estuvo Jesús en el desierto, que en total fueron cuarenta días. Esta permanencia en el desierto nos recuerda también las pruebas vividas en dicho lugar por otros personajes del Antiguo Testamento, como por ejemplo, Moisés en el libro del Éxodo 34,28 y Elías en el Primer Libro de los Reyes 19,8. Asimismo, el evangelista san Marcos le coloca nombre propio al tentador: Satanás, quien se puede relacionar con el adversario del proyecto divino (Apocalipsis 12,7-9).

En tercer lugar, a diferencia de los Evangelios según san Mateo y san Lucas, san Marcos no nos dice nada acerca de las pruebas, pero nos deja claro el triunfo de Jesús sobre éstas, gracias a su abandono en la providencia de Dios, el cual está expresado en la convivencia con los animales y en el servicio que le brindan los ángeles.

En cuarto lugar, este pasaje concluye con la actividad misionera de Jesús en Galilea, la cual empieza justamente cuando termina la de Juan el Bautista. En dicha labor, Jesús proclama que “se ha cumplido el tiempo”, es decir, nos indica el comienzo de una nueva etapa en la historia de la salvación. Por tanto, para que se haga realidad el reino de Dios, el Señor nos invita a arrepentirnos, esto es, cambiar de rumbo, volver a Dios y creer en la Buena Noticia de Jesús.

Por último, vale la pena que reflexionemos sobre los siguientes puntos: ¿Cuál es la tentación que experimento a diario?, ¿Cómo la afronto?, ¿De qué manera expreso mi confianza en Dios para afrontar las tentaciones?

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