domingo, 15 de julio de 2018

Reflexión Domingo 15 del Tiempo Ordinario. Ciclo B

DOMINGO 15 DEL TIEMPO ORDINARIO
San Marcos 6, 7-13:

Hace un tiempo se publicó un estudio que comparaba el rendimiento y la productividad entre los japoneses y los colombianos. Según dicho estudio, el colombiano presentaba un gran rendimiento en su trabajo a nivel individual, pero en grupo dicho rendimiento era muy inferior, mientras que en el caso japonés sucedía todo lo contrario. La conclusión de este estudio era que los colombianos no sabían trabajar en equipo.

En este orden de ideas, Jesús nos ofrece una gran enseñanza y es que el anuncio del Evangelio no se puede reducir exclusivamente a la labor de una sola persona, sino que, al contrario, llama a otros para que continúen su labor evangelizadora. Igualmente Jesús nos muestra que no debemos buscar protagonismos individuales y que el trabajo en equipo es eficaz cuando todos somos iguales.

En el Evangelio de hoy Jesús elige a los 12 apóstoles; ellos pasan a una nueva etapa en su formación misionera, por ello su Maestro los envía con poder para anunciar el Reino de Dios. Llama la atención en este pasaje que Jesús los envíe de dos en dos, lo cual es signo de igualdad y apoyo mutuo, de tal modo que no se sientan superiores a los demás y que deben llevar lo estrictamente necesario.

Todas estas indicaciones de Jesús a sus discípulos conforman las características del misionero: testimonio de pobreza y sencillez, estar conectados con la realidad y atención a las necesidades del pueblo.

Lo anterior debe generar solidaridad del pueblo hacia los discípulos, pero donde no se manifieste esta solidaridad, hay que sacudir el polvo de los pies, como hacían los judíos al salir de tierras paganas. Sin embargo, la meta fundamental de los misioneros es el anuncio del Reino antes que la búsqueda de comodidades.

Quizás el llamado que hace Jesús a sus discípulos nos ofrezca pistas para convivir y trabajar en equipo, sin buscar quién brille más y también sin calcular nuestras amistades, puesto que en ocasiones buscamos amigos por interés, con el fin de utilizarlos según nuestras conveniencias. Jesús escogió personas humildes con el propósito de enseñarnos que para Dios los sencillos están en lo más profundo de su corazón.

Y tú, ¿cómo anuncias el Reino de Dios?

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